Juana Rivas: Sin discriminación positiva

Hay muchos temas que es mejor dejar que se enfríen, poder recoger toda la información y analizarla antes de escribir sobre ellos y el caso de Juana Rivas es uno de esos casos.

El caso de esta mujer comenzó como muchos otros con la sombra de la violencia de genero planeando sobre la pobre mujer que solo quería alejar a sus hijos del malvado del padre. La española contra el italiano que lucha por alejar a sus hijos de la  madre como si fuera el lobo feroz.

No tardo en saltar a los medios y que los círculos feministas y de defensa de la mujer se posicionaran y dieran amplios discursos ante los micros hablando y hablando sin que realmente nada quedara en claro.

Creo que hay que aclarar las cosas y con aclarar las cosas me refiero a ver qué hay de verdad en cada punto y ver la verdad de ambas partes.

La primera vez que Juana Rivas apareció en los medios de comunicación fue en enero de 2017 cuando fue a entregar en el Ministerio de Justicia y en el congreso 150000 firmas de una petición para que los padres maltratadores tuvieran contacto con sus hijos.

Esta mujer ha sido condenada a dos años y medio por sustracción de cada uno de sus hijos, seis años de inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre ellos, una indemnización de 30000 euros por daño moral y material hacia el padre de sus hijos y expareja el italiano  Francesco Arcuri y el pago de las costas del juicio, lo que hace ver que a todas luces que la granadina entrara en prisión posiblemente por poco tiempo pero entrara.

Después del recurso pertinente la fiscalía mantuvo la petición de cinco años de cárcel a pesar de la solicitud a la justicia de que tuviera en cuenta que era mujer maltratada. Intenta justificar así el hecho de que se llevara a sus hijos y los mantuviera en paradero desconocido durante un mes y cometiera un delito de desobediencia al no entregar los hijos al padre tal y como estipulo el juez.

En primer lugar me gustaría aclarar un par de cosas que son importantes para ver y comprender este caso.

Juana Rivas explicó en su momento que su expareja estaba condenado por agredirla. Pero lo que no explico fue, primero que esto fue en 2009 por lo que habían pasado ya 8 años, que a los dos meses ella quebró la orden de alejamiento y que cuatro años más tarde, después de estar con otra pareja, ella viajo a la isla de Carloforte, en Cerdeña donde vivía su exmarido y tuvo con él un segundo hijo.

Posteriormente el  12 de julio de 2016 y asesorada por Francisca Granados, del área de igualdad del ayuntamiento de Macarena  (Granada)  denuncio de nuevo por violencia de genero a su de nuevo exmarido justo antes de comunicarle que se quedaba en España y él exigiera la devolución de los menores. Denuncia que todavía no ha sido admitida a trámite.

La pregunta que hemos de hacernos llegados a este punto es: ¿Por qué cuando aparece la palabra maltratador ya no se hacen preguntas, él es condenado de antemano y ella es la víctima en cualquier caso? No hay preguntas y tampoco hay respuestas, él es el culpable. Eso sí la justicia española no ve la peligrosidad que la madre si ve y ese es el caldo de cultivo perfecto para que un montón de gente salga a la calle en defensa de alguien que ni tan siquiera conocen.

Por otro lado conocidos de la pareja y gente que coincidió con ellos en varias ocasiones afirman cosas como

« Jamás me dijo que la estaba maltratando. Cuando venía aquí de vacaciones, sola, sin él, tampoco. A algunos conocidos los animaba a irse allí a vivir. »

Esas mismas personas lamentan lo mal asesorada que esta y añaden:

« Me da pena. Lo estará pasando mal y no sabrá cómo parar esto. Ella es consciente de la manipulación»

Por otro lado no deja de ser extraño que alguien acusado de malos tratos y que al parecer no está cualificado para criar a sus hijos y que merece el castigo de alguien que agrede a una mujer, cuando se dirige a alguien hablando sobre ella dice cosas como:

« Estoy seguro de que Juana está sufriendo. Por los niños. Puede ser una gran madre, por eso quiero que vuelva allí y tengamos la custodia compartida.»

En fin no soy yo quien ha de juzgarla ni a él, que deberá hacerlo un juez si la denuncia es admitido a trámite, ni a ella. Pero si nos tenemos que atener a los hechos de las dos partes la que a cometido un delito, y extremadamente grave, como es retención de menores y desobediencia a un juez ha sido ella y por ello ha sido juzgada y condenada.

Si hay que comentar que el mismo juez que la condena no ha tenido en cuenta en absoluto, ni como atenuante ni como eximente, la denuncia por violencia de género interpuso la mujer hace dos años, una denuncia que a día de hoy se mantiene en suspenso en un juzgado italiano. De hecho, el juez indica que:

« […] no es creíble la certeza de los hechos contenidos en esta denuncia, porque ningún juzgado ha declarado la veracidad de estos. […] »

Después de que los niños fueran entregados al padre tal y como decía la sentencia judicial y alejándose el comportamiento del padre del de la madre esta pudo ver a sus hijos en agosto pasado pasando con ellos 15 días y el pasado 26 de septiembre se celebraba la vista sobre la custodia en el juzgado del Tribunal de Cagliari.

Todavía le queda a esta madre la esperanza del recurso que podrá hacerse efectivo en diez días a partir de la recogida de la sentencia por parte de Juana Rivas, que ha sido hoy 2 de octubre. Por suerte para ella no todo el mundo está mal asesorado ni se comporta a rabietas y ni la fiscalía ni la acusación particular que ejerce su expareja y padre de sus hijos van a pedir la ejecución de la sentencia.

No hay que olvidar que las leyes están para cumplirlas. Que si eres una mujer maltratada tienes los cauces legales para que la justicia condene a quien te maltrata pero que eso no te convierte ni en juez ni en parte de un conglomerado divino que te permita decidir si el padre de tus hijos está capacitado o no para criarlos. Que la sustracción de menores es un delito muy grave y que la desobediencia judicial también y que bajo ningún concepto estos delitos han de ser perdonados. Me gustaría saber qué hubiera pasado si hubiera sido al revés si fuera un padre el que secuestra a sus hijos porque la madre es una maltratadora. Las manifestaciones hubieran sido iguales defendiendo a la madre y en contra del padre. ¿Es esto razonable? ¿Es la gente quien para realizar juicios mediáticos y paralelos sabiendo únicamente parte de la historia y culpabilizando siempre al varón?

Pues señores existen las falsas denuncias por malos tratos, si claro que existen y existen las malas mujeres que las utilizan como arma arrojadiza para quedarse con sus hijos como si fueran una propiedad con la que se puede mercadear usando de moneda la sentencia de un juzgado. Existen hombres inocentes en las cárceles por falsas denuncias de malos tratos, tantos como culpables en la calle. Tal vez si no existieran estas falsas denuncias ni quien colapsa los juzgados para hacer su voluntad habría más recursos para proteger a quien realmente lo necesita que son aquellas mujeres que sufren de verdad esos malos tratos y que quieren alejar a sus hijos de ellos.

No seré yo quien juzgue a Juana Rivas ni si todo este circo no es nada más que eso un circo. De eso se encargara el tiempo y sus hijos que nunca olvidaran el periplo a los que los ha sometido.

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