Miss España y el colectivo LGTBIQ

En estos días y otro año más se celebra la semana del orgullo gay, a no, perdón el orgullo LGTBIQ, que como sigan agregándole letras se van a quedar sin abecedario, ahora el colectivo es Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales, Intersexuales y Queer (literalmente raros). Un colectivo que crece a medida que lo hacen sus privilegios y la moda de la caza al heterosexual crece en las sociedades de todo el mundo.

¿Realmente se ha de respetar a alguien por su orientación sexual, sea la que sea? Sinceramente creo que no, que le ha de respetar por el individuo que es y no por quien decide amar o con quien decide acostarse.

Lo realmente cierto es que este colectivo cada vez tiene más derechos rompiendo la equidad con la heterosexualidad y posicionándose donde quieren es decir “por encima”. Con la excusa de la represión sufrida en el tiempo, que no seré yo quien la niegue, se montan su bacanal una vez al año, tienen un barrio tomado en muchas ciudades, en plan gueto,  y consiguen que las ciudades paren una semana al año para ver como sacan su depravación a la calle mientras contemplan el dantesco espectáculo quien quiera y quién no. La pregunta está en donde está el defensor del menor cuando se ven escenas como esta.

¿Acaso no hay que defender a los menores de quien los exponen a lo que puede ser su confusión sexual? Porque vamos a ver en qué punto me he perdido. Si yo a mi hija le doy un azote como correctivo puede venir el defensor del menor y sancionarme, es más pueden hasta quitarme la custodia de mi hija. Sin embargo vemos como un niño está expuesto a escenas como la que pongo a continuación y no pasa nada.

Lo que se ve en esa foto no tiene nada que ver con el colectivo LGTBIQ es simplemente una parafilia sexual el “femdom” donde en este caso la mujer domina a un hombre sumiso. Esta parafilia que nada tiene que ver, insisto, con el LGTBIQ es una escena común, y no de las peores que se pueden ver en Chueca en estos días, y la cabalgata del orgullo gay que ocupara en unos días el centro de Madrid. ¿Acaso ese menor no necesita ser defendido ante esto? Pues al parecer como han decidido que forme parte del “Orgullo”, no pasa nada, pero la realidad es que si pasa. Vivimos en un país donde un niño no puede ver una película pornográfica pero si puede ver su exponente en la calle, esto es fantástico.

Vamos a explicar las siglas que formas el nombre de este colectivo porque seguro que muchos ya están perdidos con tanta letra:

L (Lesbianas): Personas que se identifican como  mujeres y se sienten atraídas por otras personas que también se identifican como mujeres.

G (Gays): Personas que se identifican como hombres y se sienten atraídos por otras personas que también se identifican como hombres.

Hasta este punto no veo ningún problema, creo que cada uno tiene el derecho a amar y a llevar a su alcoba a quien le dé la gana. Y siempre que como personas respeten a los demás en una sociedad civilizada han de ser respetados. Respetar el colectivo homosexual forma parte del civismo que nosotros les pedimos a ellos cuando les pedimos que respeten al colectivo heterosexual.

T (Trans): Aquí es donde empieza a liar la cosa y ni ellos mismos son capaces de establecer una definición para esta gran parte de  su colectivo. Según el propio colectivo este término se usa para describir a personas cuya identidad sexual es diferente a su sexo biológico. Pero dentro de este grupo hay una diferencia entre lo que es un travesti (persona, ya sea hombre o mujer, expresa a través de su modo de vestir un rol de género socialmente asignado al sexo opuesto), transexual (personas tiene el deseo de modificar sus características sexuales, de tipo genital y físico. Este proceso se basa en adaptar su cuerpo mediante una terapia hormonal que suele finalizar con la comúnmente denominada operación de cambio de sexo), y transgenero (básicamente el transexual que no se ha operado, de hecho hay muchos transgenero que nunca se someten a el cambio de sexo). Esto hace que en muchas páginas de internet y muchos activistas se refieran al colectivo LGTBIQ como LGTTTBIQ.

Es cierto que muchas personas desde que nacen y por la razón que sea, sienten la necesidad de cambiar su sexo. Por decirlo de una forma entendible su sexo biológico no corresponde con su forma de sentir, vivir, comportarse, amar.  ¿Por qué no operarse? ¿Si realmente su felicidad depende de ello porque no hacerlo? Ahora hay que tener en cuenta que si una persona que biológicamente nació como hombre decide someterse a un proceso de cambio de sexo ¿Sigue siendo un transexual tras la operación? Creo que sería absurdo; Esa persona que nació como hombre y se sentía mujer se opera para ser mujer, no para ser un transexual el resto de su vida, y por lo tanto después de la operación se incorpora a su vida como hombre/mujer y ha de sentirse como parte del engranaje perfecto de la sociedad si no es así, si realmente se siente alguien diferente por haberse operado, ¿porque lo ha hecho?

La prueba de esto es el hecho de que la actual miss España Ángela Ponce ha podido participar al concurso de miss España por la ciudad de Sevilla porque técnicamente es una mujer no una transexual. Otra cosa es el hecho de que gente como yo opine que debería de vetarse a nadie que estuviera operado de cualquier tipo de cirugía estética a este concurso o que tal vez si hacemos una análisis de ADN  nos encontremos con que este dice que es un hombre y esto la invalidaría para participar, pero con la realidad en la mano esta señorita, que legalmente lo es, se presentó al concurso de miss España y gano. Pero no sé por qué extraño motivo parece que lo más importante no es su belleza ni que sea feliz siendo mujer, sino etiquetarla para que todo el mundo sepa que es transexual. Tal vez no quieran la normalidad ¿no? Sino más bien sentirse especiales en su personal colectivo.

En resumen una persona transgenero que se opera pasa al menos a nivel legal, físico y sentimental a estar fuera de este colectivo pero tampoco olvidemos que si la hacemos un análisis de ADN el sexo que obtendremos será el biológico y ese sexo nació con él y morirá con él y eso la diferenciara siempre de otros hombres/mujeres, a excepción de los intersexuales. Por otro lado tampoco podemos olvidar que si biológicamente has nacido hombre, por mucho que tú te sientas mujer, muscularmente y corporalmente eres un hombre. Y aunque te cambies de sexo y legalmente cambies tu identidad ¿Es justo que compitas, por ejemplo en un deporte, con otras mujeres, no es jugar con ventaja? Aquí dejo la reflexión.

Me cuesta entender porque he de ver con naturalidad el hecho de que un hombre decida ponerse pechos de mujer pero no llegue a operarse para cambiarse el sexo. Porque no termino de comprender qué tipo de reasignación estas buscando. Casos de hombres que se ponen pechos y no se operan del pene y mantienen en su “normalidad” relaciones sexuales con mujeres me deja confundido y sinceramente me cuesta verlo con normalidad. Creo que eres un hombre con pene que quieres mantener relaciones con mujeres y por lo tanto por mucha operación que te hagas mantienes una relación heterosexual con una mujer. El caso de los hombres que se operan de los pechos, se hormonan y demás pero mantienen su pene y en su día a día mantiene relaciones con otros hombres, veo más una conducta de homosexualidad que de la necesidad de una reasignación. En fin sin ser científico dar respuesta a esto me es imposible pero encajar esto creo que es complicado por mucho que quieran normalizarlo (Y con esto me refiero al transgenero que no llega a cambiarse de sexo). Y por su puesto a este colectivo gente como Carmen de Mairena o la Veneno hacen un flaco favor al resto del colectivo.

Y por último debíamos hablar de los travestis pero es que sinceramente no veo en ellos algo más que una parafilia, igual que antes mencione el “femdom” personalmente creo que el trasvestismo es una parafilia como cualquier otra y si tiene que formar parte de este colectivo, posiblemente fuera por la homosexualidad, si es que la hay, ya que muchísimos travestis mantienen relaciones heterosexuales con total normalidad lo que confirma esto como una parafilia.

I (Intersex): Son personas que nacen con rasgos tanto masculinos como femeninos. Una base física en la que los rasgos de uno y otro sexo aparecen mezclados. Hay muchos casos como por ejemplo una mujer con cromosomas XX y ovarios, pero con un clítoris gigante que parece un pene (genitales ambiguos). Lo que hasta hace unos años conocíamos como “Hermafrodita” el hecho de que se ahora se determine como intersexual es porque el término “Hermafrodita” solo representa a la dualidad de gónadas, parte ovárica y parte testicular y no todos los casos.

Q (Queer): Queer es la traducción literal de “raro” en inglés y se utiliza para toda persona que en general no se ajusta a la heterosexualidad.

Sin embargo y aunque ahora se aplica así no puedo evitar poner la descripción de una  de sus principales precursoras Judith Butler.

« Mi entendimiento de la palabra “Queer” es el de un término que desea que no tengas que presentar una tarjeta de identidad antes de entrar en una reunión. Los heterosexuales pueden unirse al movimiento queer. Los bisexuales pueden unirse al movimiento queer. Queer no es ser lesbiana, no es ser gay. Es un argumento contra la espcificidad lésbica: Si soy lesbiana tengo que ser de tal modo. O si soy gay tengo que desear de cierta manera. Queer es un argumento en contra de cierta normativa, de lo que una adecuada identidad lesbiana o gay constituye ».

Vamos que de todas esas siglas, la más integradora, confraterniza dora, comprensiva y representa todo lo que este colectivo nos quiere vender la única que lo hace es la “q” precisamente la más desconocida y menos utilizada, precisamente porque usar esa “q” en la mayoría de los casos haría perder a muchos individuos de este colectivo lo único que tienen sentirse especiales perteneciendo a él.

He de ser sincero creo que cada cual encuentra la felicidad donde y como puede o quiere, pero creo que de todas las personas de las que he estado hablando hasta ahora, la que más respeto me provoca es la intersexual. Creo que es un problema real físico y metal y son personas que a lo largo de su vida sufren por cómo han de vivir he incluso por cómo definirse y es algo contrastable.

Creo que nadie puede juzgar un sentimiento pero tampoco evaluarlo si a mí un hombre me dice que se siente mujer, puedo creerlo o no pero solo él sabe la verdad. Además no olvidemos el porcentaje de personas que se cambian de sexo que acaban suicidándose porque es un proceso sin vuelta atrás y una vez reasignados simplemente se dan cuenta que se han equivocado.

Cada uno ha de vivir, explorar y amar como quiera pero bajo el paraguas del respeto a los demás, no del establecer normas que discriminen a otros y últimamente creo que me encuentro sumergido en una sociedad cuya máxima es la heterofobia.  El hecho de que se ponga a una plaza el nombre de “Pedro Zerolo” por el simple hecho de ser político y gay lo demuestra, ojo, nada en contra de esta persona simplemente que creo que puede haber otros nombres a barajar con otras posibles valías, pero claro hablamos de una plaza en el barrio de Chueca de Madrid, el gueto privado LGTBIQ en la capital y llamarla Marcelino Camacho hubiera pegado menos, eso sí.

Viendo la forma de actuar de muchos de los individuos que defienden este colectivo ellos no pretenden la igualdad. Pretenden ser especiales, sentirse algo en nombre de este colectivo, lo que venimos llamando “complejo de inferioridad”.

A estas alturas del artículo ya habre recibido todo tipo de insultos entre ellos el de homofobo. Pero eso es lo divertido, para nada estoy en contra de la homosexualidad ni de las personas que aman y disfrutan del sexo de forma distinta a la heterosexual. Son muchos homosexuales los que se avergüenzan del circo que montan los plumapollo estos días, son muchos de ellos los que se avergüenzan de salir a la calle de su barrio y ver el dantesco espectáculo que montan unos cuantos descerebrados que consideran que revindicar la igualdad de algo consiste en despelotarse y comportarse de la forma más aberrante posible. La igualdad para todos aquellos que se sienten igual que cualquier heterosexual es vestirlo de normalidad, cada día, desde que te levantas hasta que te acuestas. Disfrutar de tu vida como quieras pero en tu intimidad y tu verdad y así hacer que los irascibles puedan verlo con normalidad.

¿Acaso alguien  cree que cualquier persona que vea una imagen como esta puede asumir que esta persona me da igual homosexual, transgenero o intersexual es normal? Es una vergüenza para su colectivo por no hablar de la cantidad de leyes que está vulnerando con la bromita de las narices. El hecho de ese tipo de comportamientos son los que van a impedir siempre que se vea con normalidad a este colectivo ya que este tipo de personas son las que convierten el colectivo LGTBIQ en un auténtico circo.

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